Una vez más, OT 2018 vuelve a ser noticia, y no precisamente por destacar alguna de las actuaciones que en las galas llevan a cabo sus concursantes.
En esta ocasión, otra «bronca» de Noemí Galera vuelve a ser tendencia, por el comportamiento de unos concursantes a los que poco les ha servido los reiterados «toques de atención» que han recibido en lo que llevan de concurso. El afán de protagonismo, las pocas ganas de trabajar y la mala educación, son algunos de los elementos con los que serán siempre recordados los concursantes de esta nueva generación de OT. Un hecho que perjudica mucho al formato, y a ellos mismos para su futuro profesional. ¿Que discográfica querrá trabajar con gente así?
La semana pasada, vivimos la expulsión de una de las concursantes que desde la gala 1, se convirtió en favorita por su timbre de voz y su fuerza vocal. Noelia, paso de ser la primera favorita, a una de las expulsadas principalmente por su comportamiento y actitud «chulesca» ante las cámaras. Un hecho que está demostrando que en esta edición, la vida en 24 horas, prevalece ante la capacidad vocal a la hora de enfrentarse a nuevos retos musicales.
Las galas cada vez pasan más desapercibidas, muestra de ello la escasa audiencia que a día de hoy la sigue en comparación con la edición anterior. Ya no ocurre como el año pasado, que los vídeos de las actuaciones se hacían virales con un gran número de visitas, ahora lo que más se ven son las broncas que reciben los jóvenes cada vez que reivindican sus opiniones con respecto al programa. Esto fue lo que pasó exactamente en estos días. Tras la decisión de la productora de cerrar las habitaciones hasta las 22:30, todos decidieron manifestarse tirandose al suelo en modo de protesta y no dirigir la palabra a uno de los trabajadores encargados de abrir la habitación.
La ilusión de estos concursantes, parece estar más centrada en la fama que puedan generar fuera del concurso, que en su trayectoria musical. Fama que ellos mismos se están ganado, pero de la forma equivocada a la que esperan. Noemí decidió enseñar tuits de fans dirigidos a ellos, para que afrontaran la realidad siendo conscientes de lo que están generando fuera.
¿Estamos ante un nuevo realitie en el que prevalece el show ante el talento?